2006/1/30
Feminidad
El sábado por la noche, mientras nos hacia efecto el primer cubata, practicábamos lo que parece ser nuestro hobby, analizar el comportamiento humano.
Estábamos en un bar lleno de gente, encajados y amontonados uno encima de otro, realmente agobiante, pero bueno…ahí estábamos.
La niña que tenia al lado me estaba clavando su bolso en el costado, intenté moverme para ver si se daba cuenta y sí, sí que se daba cuenta.
Al parecer utilizaba su bolso para hacerse sitio y defender su espacio vital (metiéndose en el mío, por cierto).
Con una mirada (de mala ostia por mi parte) se lo hice notar a mi amiga, nos fijamos en el tamaño del bolso, era enorme. Observando por el local, nos dimos cuenta que habían bolsos que parecían mochilas de acampada.
Miramos los nuestros y los de otras amigas que normalmente los llevan enormes.
Llegamos a la conclusión que se puede medir la feminidad por el tamaño del bolso.
El mío es minúsculo, lo mínimo para llevar el lápiz de ojos, el pintalabios (pequeña concesión a mi feminidad), el móvil, las llaves y el dinero (sin monedero). Mis amigas de los bolsos que parecen neceseres están más cerca del tópico femenino (más dulces, más coquetas, presumidas…) Aunque salgan pintadas de casa (igual que yo) necesitan más retoques o más material para el retoque.
¿Pero qué llevan ahí? ¿Salen de fiesta o de excursión?
Entre risas enumeramos las cosas imprescindibles en una noche de marcha, sobretodo si una liga y tiene que pasar la noche fuera.
- Utensilios, trastos y herramientas para una depilación rápida (maquinilla y espuma).
- Cajas y cajas de condones (para poder elegir color, sabor, tamaño…)
- Toda la gama de colores de la nueva temporada de maquillaje de Margaret Astor.
- Crema hidratante (imprescindible, por supuesto)
- Bote de perfume de medio litro (eso sí que lo he visto)
- El pijama no es necesario pero siempre es interesante llevar ropa para el día siguiente (con esos bolsos puedes estar fuera de casa hasta el miércoles)
- Lo de la plancha es un mito, ¿no?